Estoy verdaderamente cansada de que mi corazón se estruje como un pañuelo usado. ¿Y yo? Testigo de todo eso. Peor que eso... Protagonista.
Estoy harta de no impedir retorcerme del dolor.
De que las lágrimas golpeen mis ojos con fuerza descomunal.
De que mi estómago ruja y no de hambre. Estoy exhausta de que mi cerebro no pueda parar de trabajar culpándose, y por las noches me quite el sueño.
Estoy harta de quejarme, y sin embargo, no hacer nada para cambiarlo.
Estoy harta de quejarme, y sin embargo, no hacer nada para cambiarlo.


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